¡Hola a tod@s! Aquí estoy un lunes más para traeros la actualización semanal. Ya sabéis que os agradezco mucho vuestra cálida compañía. Espero que disfrutéis mucho con la visita, casi tanto como yo difruto compartiendo mis secretos más íntimos con vosotr@s...
Por petición popular, esta semana he decidido contaros como me fué en mi primera relación sexual, es decir en el momento en el que perdí la virginidad...
Yo perdí la virginidad cuando tenía 14 añitos montándomelo con mi primer novio, que tenía 17. Al contrario que la mayoría de las chicas, sí disfruté en mi primera vez. Aunque por supuesto no llegué a correrme, tengo un buen recuerdo de aquel día. Tal vez ayudara bastante, el contenido tamaño del miembro que tenía mi novio de entonces...
Nos lo montamos en casa de él, en su habitación, una noche que sus padres habían salido a tomar algo con unos amigos. Nosotros cenamos y nos pusimos una peli, que a base de meternos mano, nunca terminamos de ver, jijiji... Los tocamientos dieron paso a los preliminares, y fueron estos, los que nos animaron a pasar a la acción... Después de desnudarnos apresuradamente, tocaba poner el "gorrito al nene". La verdad es que casi estaba él más nervioso que yo, menudo numerito montó solo para ponerse el condón, jijijiji... Al final, tuve que ayudarle yo al pobre... Bueno, ya estabamos listos para empezar, me tumbé, boca arriba en la cama y separé las piernas para él, que rapidamente, hizo lo propio y se puso encima de mí... Él se ayudo, al principio, de la mano para dirigir su miembro hacia el lugar adecuado, y, lentamente, lo fué introduciendo hasta donde mis suspiros le indicaron... Ahí, él empezó a moverse muy suavemente... Yo iba notando que la incómoda presión que sentía en la vagina iba disminuyendo poco a poco, hasta que llegó un punto en el que la dejé de sentir molesta... Fué entonces cuando le susurré al oído que, si quería, ya podía profundizar más. Él, encantado, dejó que su miembro, muy despacito eso si, resbalara entero dentro de mí... ummmmm... Siempre recordaré esa sensación... Tras un par de penetraciones profundas de prueba, fué incrementando el ritmo y la fuerza de sus sacudidas... ¡buf! El ímpetu con el que me estaba embestiendo me puso cachondísima. Yo estaba como una moto, y lo último que quería en ese momento era que parase, cuando derrepente... Se corrió. La alegría me vino a durar... unos 5 minutos, que es el tiempo que estuvimos haciéndolo en condiciones... Pero bueno, al final su rapidez nos vino hasta bien (nos evitó un buen "marrón"), ya que mientras nos estabamos vistiendo, oimos la voz de su madre en el hall: ¡Chicos, ya estamos en casa! Nos terminamos de vestir y disimulamos poniendo la tele...
Y así es como fué mi primera relación sexual... Podría resumirla en un misionero de 5 minutos... Jijiji... Pero bueno, aunque me quedé con ganas de más, algo es algo, ¿no? Al menos me sirvió para iniciarme y para saber que el sexo es lo mejor que se ha inventado... (Eso sí, lo de: "Lo bueno, si breve, dos veces bueno"... ¡mentira! jijiji...).
* A tod@s con los que me escribo por correo: por favor, no creéis un nuevo mensaje cada vez que me escribáis, mejor reenviar el anterior. Así puedo leer todo lo que habíamos hablado anteriormente...
FECHA:
01/10/2007
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